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Celos | ¿Cómo actuar ante los celos entre hermanos?.


Saber detectar los motivos o antecedentes que pueden ser causantes de los celos entre tus hijos te facilitara actuar sobre ellos y poder evitar que lleguen a producirse problemas tanto de comportamiento como emocionales. En Novedades.Kiero.co te indicamos una serie de recomendaciones:

La relación fraternal de hermanos es uno de los vínculos más fuertes y duraderos que puede poseer cualquier ser humano, no solo debido al hecho de estar unidos por un lazo sanguíneo, sino que está más arraigado al contacto emocional que se crea por la convivencia de los individuos durante toda su vida.

Un hermano o hermana es aquella persona que comparte similitud por ser un individuo de la misma generación de nacimiento pudiendo contar hasta con una edad parecida.

Los hermanos cumplen una gran función en la vida del otro ya que son aquellos que están presentes desde una edad temprana, los cuales son los que nos acompañan en nuestro desarrollo, crecimiento y aprendizaje, dando como resultado que su influencia y participación ayude en el mejoramiento de estos procesos.

Dicho familiar se convierte desde un principio en nuestro primer amigo siendo cómplice y compañero de juegos. A través de esta especial relación los pequeños inician la socialización con sus iguales, aprendiendo a compartir y a respetarse, apareciendo nuevos sentimientos y emociones en ellos, como la rivalidad, los celos, la admiración y la protección.

Pero desde el primer momento en que le explicas que la familia va a crecer debido a la llegada de un hermano menor, tu hijo primogénito necesitará que te presentes especialmente cariñoso y que no lo hagas a un lado en las conversaciones familiares relacionadas con el futuro bebé, además de explicarle que el niño venidero necesitará de una especial atención y cuido.

No obstante, con la llegada de dicho hermano menor, el mayor puede comenzar a experimentar celos desde una edad temprana, debido al exceso de atención hacia el niño nuevo, pudiendo llegar a sentirse reemplazado y suplantado por el nuevo ser, por eso es necesario conocer cómo deben actuar los padres en dichos casos.

1. Entender que los celos son una respuesta emocional normal.

Normalmente celos fraternales llegan a desaparecer de manera natural con el transcurso del tiempo, dichos celos están enteramente arraigados dentro del proceso evolutivo del niño, los cuales más adelante, ayudarán en el proceso de formación y madurez del mismo, por más que hayas preparado a tu hijo para esto, siempre aparecerán cuando se vea la atención disminuida por parte de sus padres pudiendo llegar al grado de retrasar el desarrollo como método para llamar dicha atención, como por ejemplo el volver a orinarse.

2. Alimenta tu vínculo con cada uno de tus hijos.

Ayúdalo a comer, acompáñalo, juega con él, mímalo, hazlo sentir seguro de que siempre tendrá un lugar en tu corazón, eso generará una gran sensación de confianza entre ambos debido a que están teniendo momentos de disfrute mutuo entre padres e hijo.

3. Invítalo a que te ayude a cuidar a su nuevo hermano.

Los niños pueden ser muy curiosos y tienden a querer hacer vida activa en todo lo que esté relacionado con la llegada de su nuevo hermano. Por dicho motivo es bueno involucrarlo en las cosas relacionadas con el bebé antes de que nazca.

Cuando estés embarazada puedes hablarle y contarle de cómo será tener un hermano menor, inclúyelo en la decoración invitándolo y dejándolo opinar sobre el color del cuarto o sobre el nombre de dicho bebé. Es de gran importancia que tu hijo mayor sienta en todo momento que es un miembro importante de la familia y que siempre lo será.

Cuando el bebé nazca, puedes también invitarlo a que participe en algunas de las tareas que implica el cuidado del recién nacido. También es importante que pases tiempo a solas con tu hijo, como hacías anteriormente y explicarle todo lo que necesita el niño para que también se dé cuenta de que a partir de ahora su nuevo hermanito ocupará un lugar importante en nuestras vidas.

Los celos fraternales suelen ocurrir principalmente en los niños, cuando el niño mayor está en el rango de edad de entre 3 a 6 años, pero no solo puede pasar en ellos ya que durante la adolescencia también se presentan dichos conflictos, pudiendo tener consecuencia como la violencia y la pérdida de respeto a los padres.

Por dicho motivo los padres deben saber asumir este tipo de conflicto que se presenta en sus hijos teniendo en cuando una serie de puntos importantes.

  • Evitar las comparaciones entre los hijos: Trata por todos los medios posibles de no realizar comparaciones entre los dos hijos, debido a que los comentarios que realizas sin ningún tipo de malicia pueden crear en los hermanos una sensación desfavorable y de preferencia hacia el otro, aumentando dichos los celos.

  • Dales sus propios espacios: Prepara un sitio para cada uno haciendo hincapié en las cosas que le gusta y lo hacen sentir bien, ya que cada hijo es único y especial por lo cual necesita un lugar propio en el que pueda sentirse a gusto, de manera que le des a conocer que le prestes atención a sus gustos y actividades, lo que provocará que sienta que tiene un lugar en el hogar.

  • Saber cómo actuar en momentos difícil: Las peleas entre hermanos son de lo más común en su relación fraternal debido a su crecimiento y aprendizaje, pero siempre se presentas situaciones que se salen del ámbito normal y que por lo tanto necesitan de un buen apoyo para ayudar a solventarlas y fortalecer la relación.

Puedes ponerlos a hablar de frente y dejar que tomen sus decisiones y así se relaciones entre sí, luego acércate a ellos y dialóga tranquilamente sobre lo que pasa, sin juzgar a ninguno, ofreciéndoles tu apoyo y ayudándolos a buscar soluciones correctas a lo que ellos sienten y necesitan.

  • Para el comportamiento agresivo: Debes poner atención al comportamiento violento e impulsivo por parte de los hijos, no debes permitir la violencia y la agresividad bajo ninguna circunstancia. Pero cabe destacar que no se debe frenar dichos impulsos con más violencia tales como:

  1. Gritos.

  2. Castigos.

  3. Regaños

  4. Cachetadas y golpes de otro tipo.

Ya que fomentas en su mente más violencia, además de sentimientos de rencor tanto hacia ti como hacia su hermano, pudiendo provocar falta de autoestima, pérdida de confianza y un gran sentimiento de tristeza en tus hijos.

Intenta entenderlos, sobrelleva las cosas sin ser agresivo y escuchando los motivos de cada uno permitiéndoles expresar sus emociones libremente y animándolos a resolver los conflictos de una manera positiva. Incentívales maneras coherentes y no violentas de comportarse, ya que el primer ejemplo que toman los hijos es el de los padres, si eres violento tus hijos también lo serán tarde o temprano.

Un buen acompañamiento por parte de los padres hacia sus hijos es la mejor solución para todos los problemas que estos presenten, la buena relación entre padres e hijos mejora el estilo de vida familiar en el ámbito emocional, lo que ocasiona benéficos tales como poca creación de estrés y un gran sentimiento de confianza entre los miembros de un hogar.

Los hijos son los mejor que se tiene, por eso debes entenderlos y quererlos por igual para así no crear conflictos y que haya una armonía entre hermanos la cual posteriormente se convertirá en un sentimiento de querer, lealtad y confianza hacia todos los miembros del grupo familiar.

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